Dethleffs, Burstner y Carthago, la tríada de marcas alemanas en ‘caravaning’
Las marcas alemanas son una referencia en el segmento de las autocaravanas. Juntamente con Francia y Reino Unido, el país germano es una de las cunas del caravaning, movimiento que ha alcanzado aquí un desarrollo notable y ha contado con el apoyo de tres marcas destacadas: Dethleffs, Burstner y Carthago, que lideran la venta de autocaravanas usadas en Alemania y otros mercados.
Por un lado, Dethleffs acumula una trayectoria centenaria en el sector, con unidades que son sinónimo de fiabilidad y excelencia. Desde su fundación en los años treinta por Arist Dethleffs, este fabricante se ha ganado la estima de varias generaciones de consumidores, además de recibir galardones como el Golden Steering Wheel o el Premio Alemán de Equidad.
El eslogan Ein Freund der Familie («Un amigo de la familia») está integrado en la filosofía de Dethleffs y representa la aspiración de diseñar caravanas y autocaravanas capaces de satisfacer las necesidades de todos los integrantes de la familia.
Este enfoque family-friendly es una constante entre los fabricantes de casas rodantes, y Burstner no es la excepción. El gigante alemán de las autocaravanas comenzó su andadura en la década de los sesenta y ha ligado su nombre a la seguridad y la relación calidad precio.
Su eslogan más repetido, Wohnfühlen («Sentirse como en casa»), demuestra el enfoque familiar que Burstner desea transmitir a sus clientes. Lineo T, Lyseo TD y otras unidades de su flota se distinguen por su seguridad a bordo, con airbags y sistema ABS de serie.
La tríada de fabricantes germanos de autocaravana se completa con Carthago, la menos conocida e histórica de todas. Sus orígenes se remontan a los años ochenta, cuando el fundador Karl-Heinz Schuler lanzó al mercado el modelo que daría nombre a su marca. Por su alta especialización y enfoque artesanal, Carthago ha logrado diferenciarse del resto y hacerse un lugar en este competitivo nicho.