El peróxido de benzoilo, un antibacteriano eficaz en tratamientos contra el acné
El acné leve y moderado es común en adolescentes y adultos con alteraciones hormonales (menopausia, embarazo, etcétera). Para reducir o eliminar los granos y puntos negros que produce este trastorno cutáneo, los tratamientos más prescritos se basan en la acción de retinoides y ácido salicílico. Sin embargo, los beneficios del peróxido de benzoilo superan en muchos casos a estos compuestos, como se descubre al consultar a más de un dermatólogo acné Vigo.
Este ingrediente tópico consta de ácido benzoico y peróxido y es uno de los fármacos más utilizados por su efecto inhibidor de las bacterias y su capacidad para exfoliar las pieles sensibles. En su lista de pros y contras destaca, en primer lugar, la prevención activa de los brotes de acné.
Otros tratamientos se limitan a paliar los síntomas de esta afección de la piel, sin impedir que las bacterias causantes sigan actuando y desarrollando nuevos brotes. Además, los geles, cremas y lociones de peróxido de benzoilo minimizan tanto el volumen como las molestias generadas por el acné. Este beneficio de su acción bactericida se manifiesta desde los primeros días de uso. Además, la aplicación regular de peróxido de benzoilo favorece la renovación de las células y contribuye a suavizar y mejorar la textura de la piel.
Este agente bactericida se comercializa en productos con concentraciones de hasta el diez por ciento. A diferencia de los tratamientos formulados con antibióticos, no provocan desagradables reacciones adversas ni resistencias bacterianas.
No obstante, su aplicación debe hacerse siguiendo el dictamen del dermatólogo de cabecera. En pieles hipersensibles o en concentraciones elevadas, el peróxido de benzoilo causa sequedad, irritaciones, descamación y sensación de quemazón en la piel. Aunque infrecuente, este compuesto pueden inducir una cierta fotosensibilidad, esto es, la tendencia a quemarse con facilidad por la exposición solar, entre otros efectos secundarios.